El castillo de Belmonte es posiblemente, tanto por su excelente estado de conservación,  como por su estructura, el elemento más reconocible de la villa de Belmonte. El castillo destaca entre todo el rico patrimonio de este pueblo por haber alojado entre sus muros a importantes personalidades de la historia de España, como Juan Pacheco, o de la historia europea, como la emperatriz Eugenia de Montijo. Pero también es conocido por haberse hecho un hueco en la historia del cine al haberse rodado en el cuatro películas, entre las que destacan El Cid (Anthony Mann, 1961) y Juana la Loca (Vicente Aranda, 2001).

Cómo llegar a Belmonte.

Vista del castillo desde el pueblo de Belmonte

Vista del castillo desde la plaza del Pilar (Belmonte)

El castillo de Belmonte, se encuentra en el suroeste de la provincia de Cuenca, a 95 km de la capital  provincial, y a 169 del centro de Madrid, por lo que la forma más cómoda de llegar es en coche o autobuses interurbanos, tanto desde un lugar como otro (no hay trenes).

Precios y horarios del castillo de Belmonte.

Para poder visitarlo de forma cómoda os recomendamos que tengáis presente los distintos horarios de visita, dado que varían bastante a lo largo del año.

Invierno (del 15 de septiembre al 28 de febrero):
De 10:00 a 14:00 (última venta de entradas a la 13:15); y de 15:30 a 17:30.
Fines de semana hasta las 18:30.
Entre el 7 de enero al 28 de febrero, entre semana solo abre de 11:00 a 14:00 (Última venta de entradas a la 13:15).

Primavera (del 1 de marzo al 30 de abril):
De 10:00 a 14:00 (última venta de entradas a la 13:15); y de 16:00 a 19:00 (última venta de entradas a la 18:15)

Verano (del 1 de Mayo al 14 de Septiembre):
De 10:00 a 14:00 (última venta de entradas a la 13:15), y de 16:30 a 20:30 (última venta de entradas a la 19:45)

Precios
La tarifa general para adultos es de 9 €.
Los grupos (más de 20 personas) 7 €.
Tarifa reducida (niños de entre 5 y 12 años) 5 €.

La historia del castillo de Belmonte

El castillo de Belmonte es un edificio de estilo gótico mudejar con una peculiar planta triangular. Comenzó a construirse en 1456 por orden de Juan Pacheco, uno de los nobles más influyentes en el reino de Castilla durante el reinado de Enrique IV. La intención con la que se edificó fue la de construir un castillo palacio que le sirviera de residencia en la cabeza del recién fundado marquesado de Villena, del que fue el primer titular.

Las obras en el cerro de San Cristobal se prolongaron al menos hasta el año 1467, y aunque no se tiene constancia oficial se barajan como sus posibles arquitectos Hanequin de Bruselas y Juan Guas. Es durante esta fase de construcción del castillo cuando también se inició la construcción de las murallas que rodean a la villa de Belmonte.

Juana la Beltraneja British Library

Juana la Beltraneja (Genealogia dos Reis de Portugal, British Library)

A pesar de que Juan Pacheco se declaró a favor de la infanta Juana la Beltraneja, en la guerra de sucesión, los Reyes Católicos permitieron conservar a sus sucesores tanto los títulos como posesiones. Después de esta guerra, los marqueses trasladaron su residencia a Escalona, quedando el castillo de Belmonte en un segundo plano.

Eugenia de Montijo Hillwood_Museum

Retrato de la emperatriz Eugenia de Montijo (1857), en el Hillwood Museum.

El castillo toma nuevamente protagonismo con Eugenia de Guzmán, más conocida como la emperatriz Eugenia de Montijo, quien aproximadamente en 1857 comienza las labores de restauración. Por su parte, en el interior, el arquitecto Alejandro Sureda realizó la restauración amoldándose al gusto del siglo XIX, cerrándose la galería que da al patio. En esta fase se utilizó el ladrillo y el estilo utilizado es el neogótico. Con la caída del imperio francés, en 1870, concluyó la restauración.

Desde 1931 el castillo se declaró Bien de Interés Cultural, y gracias la colaboración de los propietarios y el Ministerio de Fomento, el castillo es visitable desde 2010, después de haber sido rehabilitado.

Las defensas del castillo de Belmonte

Las murallas defensivas

Que ver en Belmonte, Cuenca

Barrera de artillería y puente levadizo del castillo de Belmonte.

Las murallas es lo primero que verás al acercarte al castillo, que debido a su carácter defensivo son dobles. Lo primero que encontraras es la barrera de artillería almenada que rodea completamente el recinto del castillo, y por la que está permitido pasear. Esta barrera daba acceso al recinto por medio de tres puertas, aunque actualmente los visitantes debemos pasar por la Puerta del Campo, en el puente levadizo.

Las torres del castillo

Muralla del castillo de Belmonte

Vista de la barrera de artillería y torres desde la puerta del Campo. 

La fortificación interna está compuesta por nueve lienzos de muralla que unen las siete torres, seis cilíndricas y la Torre del homenaje de planta cuadrada. Todas las torres están comunicadas entre sí por medio del adarve, por el que al igual que a las torres y a la barrera de artillería podrás pasear.

La plaza de armas

Detalle puerta gótica del Castillo de BelmontePuerta gótica de acceso a la plaza de armas.

Para acceder a la plaza de armas desde la barrera de artillería debes pasar una puerta con un arco gótico trilobulado, en el que aparecen los escudos de Castilla y los del constructor del castillo.

Patio de armas del Castillo de Belmonte

Vista del patio de armas desde la Torre del homenaje. 

Nada más cruzar esta puerta, lo primero que se ve es forma peculiar que tiene, dado que es de planta pentagonal, lo que lo convierte en uno de los elementos más distintivos del castillo. Desde aquí apreciarás la balconada de ladrillo neogótica que se construyó durante la restauración llevada a cabo por la emperatriz Eugenia de Montijo. También da acceso a la sala de audiovisuales, donde podrás ver un vídeo con una recreación histórica del castillo y sus protagonista bastante buena.

La armería

Armeria del Castillo de Belmonte

Armería del castillo, en la Torre del homenaje.

Actualmente desde la plaza de armas se puede acceder a una sala de la Torre del homenaje que hace las veces de armería. En esta armería hay replicas de armaduras del siglo XV. Junto a esta armería hay una escalera de caracol que da acceso a una segunda planta de la Torre del homenaje, a la que también se accede por el adarve.

El aljibe

Aljibe del Castillo de Belmonte

Aljibe del patio de armas del castillo de Belmonte. 

Dentro del patio de armas llama la atención el aljibe. Se excavó en la roca y tiene una profundidad de más de 40 metros. Pero destaca sobre todo por su gran belleza, dado que esta decorado con dos grandes columnas elipsoidales, a las que les falta el remate superior.

La escalera principal

Escalera principal del Castillo de Belmonte

Escalera principal del castillo de Belmonte (acceso a la primera planta).

La escalera principal fue construida durante el siglo XIX durante el proceso de restauración del castillo. Esta hecha en madera y solo se sostiene por su apoyo en los muros laterales. El techo de la escalera está hecho por medio de estrellas mudéjares con un fondo rojo anaranjado y otros motivos geométricos

Artesonado sobre las escaleras del castillo de Belmonte

Detalle de la decoración del alfarje de la escalera principal del castillo. 

Si al subir la escaleras te detienes un momento y miras hacia arriba, verás el alfarje superior, que está decorado con estrellas de ocho puntas que a su vez albergan flores de ocho pétalos de color amarillo.

El palacio medieval

Se encuentra en la primera planta del palacio y se divide en un ala norte, destinada a los fieles del marqués de Villena, y el ala del suroeste, donde se encuentran la sala de embajadores y el salón señorial.

El salón del estrado

Chimenea del Castillo de Belmonte

Detalle de la decoración de la chimenea del Salón del Estrado. 

Se encuentra en el ala norte y  debió de ser una habitación para la señora del castillo donde se reunía con sus damas y se dedicaba a sus labores de costura o la lectura. Cuenta con amplios ventanales, y sobre todo destaca una gran chimenea con decoración de estilo gótico. En la chimenea sobresalen tres escudos, el central perteneciente a la orden de Santiago, a nuestra izquierda el escudo de don Juan de Pacheco, y a nuestra derecha el de su esposa María Portocarrero Enriquez.

Comedor Castillo de Belmonte

Comedor de servicio del ala norte.

También en el ala norte se encuentran otras habitaciones más pequeñas, una a la izquierda, en la que se encuentra una cama con dosel y un oratorio. En otra habitación más pequeña podrás ver una mesa en la que comería el servicio que atendía a la señora del castillo, y un poco más retirado el retrete.

Retrete castillo de Belmonte

Retrete del ala norte del palacio medieval.

Salón de gobierno

Salón de Gobierno del Palacio de Belmonte

Salón de gobierno del palacio medieval. 

Para acceder a este gran salón tienes que pasar por una gran puerta decorada con estilo gótico que da la galería sur. Este salón rectangular tiene 147 metros cuadrados y  servía para las recepciones oficiales, banquetes y bailes. Destaca sobre todo el techo mudéjar de madera decorado con la técnica par y nudillo, y sus puertas laterales de estilo gótico.

El salón de embajadores

Artesonado mudéjar del Castillo de Belmonte

Artesonado del techo gótico-mudejar del Salón de embajadores. 

A esta sala se accede tanto desde  la galería sur como desde el Salón de gobierno, contando en esta última con una gran puerta gótica que le da entrada. El Salón de embajadores es sin duda la habitación más interesante del castillo, tanto por la decoración de bóveda como por sus ventanales.

Detalle restauración castillo de Belmonte

Detalle restaurado del artesonado. 

El artesonado del techo es de estilo gótico-mudejar del siglo XV. Aunque se mantiene intacta y bien conservada la madera, la pintura se ha perdido. En 1980 se restauró una de sus esquinas, que sirve para que nos hagamos una idea de como debió de ser en un origen. Aunque no se está del todo seguro, algunos investigadores se la atribuyen al flamenco Juan de Malinas, aunque no todos están de acuerdo,  y se cree que se terminó antes del año 1467.

bestiario castillo Belmonte

Ventana del Salón de Embajadores. 

Los alfeizares de las dos ventanas de este salón están ricamente decorados, y entre la decoración vegetal hay un rico bestiario, así como escudos y representaciones humanas, que os recomendamos que miréis en detalle. Esta decoración se atribuye a Juan Guas.

Detalle del bestiario de Belmonte

Detalle del bestiario que decora los alfeizares.

Las habitaciones de la emperatriz

Eugenia de Montijo en 1856

Foto de la emperatriz Eugenia de 1856, por Gustav Le Gray

La tercera planta se encuentran en el ala norte las habitaciones particulares de los marqueses, que actualmente están musealizadas como las habitaciones particulares de la emperatriz Eugenia de Montijo, en las que se habría alojado tras la restauración que financió. La decoración de esta planta  es la habitual del siglo XIX.

Salón de la emperatriz Eugenia en Belmonte

Salón de la emperatriz Eugenia. 

La primera sala que te encuentras al entrar desde la galería es el Salón de la emperatriz, con diferentes espacios en los que podían descansar tanto la emperatriz como sus invitados. Aunque el salón esta presidido por un retrato de Eugenia de Montijo, destaca, como en otras habitaciones del castillo, el artesonado mudejar del techo con decoración en lazo.

Dormitorio del castillo de Belmonte

Dormitorio señorial de la tercera planta. 

Al Dormitorio de la señorial se accede por una puerta lateral del Salón, y esta presidido por una gran cama de hierro con dosel y grandes retratos del hijo y la madre de Eugenia de Montijo. Es especialmente llamativa la techumbre de esta habitación por su decoración con estrellas, de la que se decía que giraba.

El Dormitorio de la marquesa, muy similar al dormitorio señorial y como ella se accede desde el salón, hoy está musealizada como si fuera el despacho de la emperatriz. El artesonado del techo esta decorado con estrellas que fueron pintadas de rojo y azul después de la restauración del siglo XIX.

 

Bañera del siglo XIX, Belmonte, Cuenca

Bañera del siglo XIX del Vestidor de la emperatriz. 

Conocido como el Vestidor de la emperatriz, en el se encontraban las duchas , y actualmente hay una bañera junto a la chimenea. Originalmente debió de servir para alojar a los niños o personas de confianza de la marquesa, dado que se encuentra junto a su habitación.

Al final de la galería encontrarás una escalerita que da acceso al adarve, por el que se puede pasear antes de terminal la visita a este maravilloso castillo.

El castillo de Belmonte, una maravilla medieval en Cuenca
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3 Comentarios

  • Bonito sitio para ir con los niños.
    Gracias por el artículo. Buen trabajo y buen blog de viajes.

    Un saludo

  • Amanda dice:

    Hola!! Hace poco viaje a cuenca y me quede con ganas de ir al castillo, pero nos pillaba muy retirados.
    Mi madre siempre me anima porque fue con un grupo de amigas y la encanto el sitio.
    Espero poder ir pronto
    Enhorabuena por el articulo me a parecido maravilloso
    Un saludo

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