¿Quién no ha oído hablar del imponente conjunto arqueológico de Mérida? Esta antigua villa romana es una de las ciudades con más historia de España, y actualmente es además la capital de la Comunidad Autónoma de Extremadura. En la entrada de hoy hablaremos de los nueve monumentos de Mérida que todo visitante debe conocer, aunque primero daremos un breve repaso a la historia de Mérida.

Por cierto, si te interesa el turismo por Extremadura no te pierdas nuestro post sobre Plasencia, sin duda otra de las grandes joyas extremeñas.

La historia de Mérida

La ventajosa ubicación del paraje en el que se asienta la ciudad de Mérida junto al río Guadiana, ha permitido que desde al menos el Paleolítico Inferior y Medio haya habido ocupaciones humanas en la zona.

busto romano del emperador Augusto en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

Busto del emperador Augusto en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida.

El origen de la ciudad de Mérida, tal y como lo conocemos actualmente se remonta a época romana. Es en este periodo cuando, según la corriente más extendida, la ciudad se fundó en el año 25 a.C. con el nombre de Colonia Iulia Augusta Emerita por orden del emperador Augusto. A pesar de esto, existe otra interesante teoría que indica que la fundación pudo haberse realizado entre los años 48 y 44 a.C. por orden de Julio César. En cualquier caso, el motivo de fundación fue alojar a los veteranos retirados de las legiones romanas que habían participado en las Guerras Cántabras. Dado que la ciudad se convirtió en la capital de la provincia de Lusitania, Augusta Emerita disfrutó de un periodo de esplendor que se manifestó en la construcción de los grandes monumentos que todavía conserva hoy.



Después de la caída del imperio romano, con el reino visigodo, Mérida siguió manteniendo la importancia que había venido manteniendo anteriormente. Este es el periodo en el que arraigó el cristianismo, y se convirtió en la sede episcopal más antigua de Hispania, debido a lo cual la importancia de sus obispos en los concilios visigodos fue bastante notable. Finalmente, Mérida cayó en 713 bajo dominio musulmán tras un largo asedio. Pero la revuelta de los cristianos mozárabes contra el poder musulmán originó que Abderramán II mandara demoler las murallas romanas y construir la Alcazaba, hoy uno de los monumentos de Mérida más conocidos.

Miniatura de Alfonso IX de León

Alfonso IX de León en una miniatura del siglo XIII.

Bajo el dominio musulmán, Mérida fue sede metropolitana hasta 1119, cuando fue trasladada a Santiago de Compostela. Aunque la ciudad fue reconquistada en 1230 por Alfonso IX de León, no se devolvió la sede episcopal por la negativa de los obispos compostelanos. A partir de los Reyes Católicos la ciudad volvió a recuperarse paulatinamente, hasta que en 1810 fue nombrada capital de la Prefectura de Guadiana y Guadajira. Con posterioridad, al convertirse Mérida un nudo ferroviario, la ciudad creció demográfica e industrialmente, favoreciendo que en 1983 fuera nombrada capital de la Comunidad Autónoma de Extremadura.

El teatro romano de Mérida

Escenario del teatro romano de Mérida

Escena y coro del teatro romano de Mérida.

Además de ser el monumento más visitado de la ciudad, el archiconocido teatro de Mérida es el lugar en el que se desarrolla desde 1933 el Festival de Teatro Clásico de Mérida.  Es sin duda el lugar de interés más importante que hay que ver en Mérida, por lo que su visita es obligatoria.

El teatro romano de Mérida fue levantado entre los años 16 y 18 a.C. por orden del cónsul Vipsanio Agripa, y en origen se encontraba junto a las murallas de la ciudad. Con posterioridad se introdujo en el siglo II la actual fachada frente a la escena, y en el siglo IV, durante el reinado de Constantino I, se añadieron nuevos elementos decorativos. Finalmente fue abandonado durante la antigüedad tardía y quedo prácticamente sepultado por tierra, hasta el inicio de las excavaciones arqueológicas.

Se trata de un teatro romano típico compuesto por tres zonas diferenciadas: las gradas y orquesta, el escenario y el peristilo. Se encuentra ubicado dentro del conjunto arqueológico de Mérida, junto a otros famosos monumentos como el anfiteatro de Mérida, del cual hablaremos más adelante.

El graderío o cavea del teatro se apoya sobre la llamada colina de San Albín. Podía alojar hasta 6000 personas. Estaba dividido en tres secciones:

  • Ima cavea, la más interna, tiene 22 filas. Era el lugar donde se sentaban las clases sociales más ricas. Está dividida en 5 sectores radiales delimitados por las escaleras. Contaba con seis puertas de entrada en la parte superior y dos de salida en las extremidades.
  • Media cavea, tiene 5 filas. Junto a la parte superior está apoyada en un complejo sistema de arcos, contando con un total de trece puertas.
  • Summa cavea, la zona más elevada, tiene cinco filas que están muy deterioradas.

Gradas y escenario del teatro romano de Mérida

Vista de las gradas del teatro romano de Mérida.

La orquesta del teatro de Mérida es un espacio semicircular pavimentado con mármol blanco y azul destinado al coro. Está rodeado por tres niveles de honor para las autoridades y separado de las gradas por un parapeto de mármol.

La parte más espectacular del escenario es sin duda el porticus post scaenam, que consiste en un muro profusamente decorado que se cree que data del reinado de Trajano. La base es de mármol rojo, sobre la que se alzan columnas de estilo corinto, que soportan un entablamento de arquitrabes, frisos y cornisas ricamente decorados. La decoración se completa con esculturas de los dioses Ceres, Plutón y Proserpina, así como otras que representan a personajes con togas o armaduras, muy posiblemente retratos imperiales. Las tres puertas permitían el acceso a los actores al escenario.

Escultura de la diosa Ceres en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

Escultura de la diosa Ceres en el MNAR de Mérida.

El peristilo se encuentra tras el muro de la escena y está compuesto por una zona de jardines, rodeada por columnas y un pórtico. Fue utilizado como área de recreo, y en uno de sus extremos se encontraba una sala dedicada al culto imperial, y en la que se encontró un busto de Augusto.

Ruinas romanas y monumentos de Mérida

Restos del templo dedicado al culto imperial en el peristilo del teatro romano de Mérida.

El anfiteatro de Mérida

Por todo el imperio romano se construyeron anfiteatros dedicados a los espectáculos de gladiadores o las venatio, que eran luchas entre fieras y hombres. La edificación del anfiteatro de Mérida se planeó junto a la del teatro adyacente, conformando un área de ocio en la ciudad, y según las inscripciones halladas en el propio anfiteatro se inauguró en el año 8 a.C.

A pesar de que desde el siglo XVI se especuló que el anfiteatro también acogió recreaciones de batallas navales o namaquias, con las excavaciones arqueológicas de 1919 se demostró que esta teoría era errónea. Con la expansión del cristianismo y su proclamación con religión oficial del imperio a partir del siglo VI, el anfiteatro de Mérida fue abandonado. Poco a poco se fue cubriendo de arena, y la cavea sirvió de cantera.

Anfiteatro de Mérida, conjunto arqueológico de Mérida

Vista del interior del Anfiteatro romano de Mérida, parte del conjunto arqueológico de Mérida

De forma elíptica, el anfiteatro es uno de los monumentos de Mérida más conocidos. El eje principal mide 126 m y el más pequeño unos 102 m. Cuenta con 16 puertas que se abren al exterior y la principal se encuentra en el extremo del eje occidental. Al igual que el teatro, sus gradas se dividen en tres sectores: imamedia y summa cavea.

Sobre las primeras gradas se construyeron dos tribunas, una en cada extremo del eje menor del anfiteatro. La tribuna oeste estaba reservada para las autoridades, mientras que la del este era ocupada por la persona que financiaba el espectáculo. En los frentes de ambas tribunas estuvieron colocadas las inscripciones que han permitido conocer la fecha de inauguración del edificio y que hoy se hallan en el cercano Museo Nacional de Arte Romano.

foso del anfiteatro de Mérida, Conjunto arqueológico de Mérida

Vista del foso del anfiteatro de Mérida.

La arena del anfiteatro era el lugar donde se desarrollaban los espectáculos, y está separada de la cavea por un alto podio de protección. En la antigüedad este muro estuvo recubierto de mármol, rematado y decorado con las pinturas murales. En el centro de la arena hay un gran foso en forma de cruz que debió de estar cubierto. En su interior se almacenaban las jaulas de las fieras y material escénico.

El circo romano de Mérida




El circo romano de Mérida fue uno de los circos más importantes del imperio romano, después del Circo Máximo de Roma, y uno de los mejor conservados hoy día. Tiene más de 400 m de longitud y 30 de ancho y se calcula que tenía capacidad para albergar hasta 30.000 personas. El circo de Mérida se conserva muy bien y ha mantenido numerosas estructuras, entre ellas la Porta Pompae (entrada principal), la Porta Triumphalis (puerta del triunfo), la espina (la pared longitudinal), y el tribunal iudicium (tribuna de los jueces).

Aunque no hay consenso sobre la fecha en la que se construyó, se cree que fue entorno al año 20 a.C. Se encontraba fuera de las murallas de la ciudad, junto a la vía que conectaba la ciudad de Mérida con Córdoba y Toledo. Con la llegada del cristianismo siguió teniendo uso, dado que, frente a las actividades propias del teatro y el anfiteatro, las del circo eran consideradas menos pecaminosas.

Templo de Diana

Templo de Diana en Mérida

El templo de Diana, una de las ruinas romanas de Mérida más hermosas.

El templo de Diana es un templo romano construido hacia finales del siglo I a.C., en época del emperador César Augusto. Se levantó en el foro municipal de la ciudad romana.  Para la construcción se empleó el granito, aunque fue revestida de estuco y pintada en rojo imitando al mármol. Es sin duda una de las ruinas romanas de Mérida más famosas, y tiene la singularidad de encontrarse en medio de la ciudad.

Se trata de un templo de planta rectangular, períptero (rodeado de columnas) y con un pórtico hexástilo (seis columnas en el frente) de capiteles corintios. La fachada principal estaba orientada al foro municipal y aparece coronada por un frontón en forma de arco de medio punto. Ante esta fachada se extendía una escalinata, hoy desaparecida. Como parte del conjunto religioso, a ambos lados de la fachada existían dos estanques con sus respectivos canales. El conjunto estaba rodeado de un criptopórtico.

ruinas romanas de Mérida junto al templo de Diana

Restos arqueológicos de uno de los estanques junto al templo de Diana en Mérida.

En el siglo XVI se construyó en la cella o sala interior del templo, el Palacio renacentista del Conde los Corbos. Reutiliza materiales romanos y visigodos, y en las ventanas tiene motivos mudéjares. El nombre de templo de diana se le dio en el siglo XVII, aunque en las excavaciones arqueológicas de 1972 se descubrió que estaba dedicado al culto imperial.

En marzo de 2017 la Junta de Extremadura inauguró un centro de interpretación en el palacio de los Corbos y otro en el criptopórtico del templo.

Acueducto de los Milagros

El acueducto de los Milagros de Mérida

Vista del acueducto de los Milagros al atardacer.

El acueducto de Mérida es otro de los monumentos más interesantes de la ciudad. Se trata de un acueducto de origen romano y su nombre, acueducto de los Milagros, se debe al asombro de que se siga manteniendo en pie a pesar de su estado. Construido en el siglo I d.C., estaba destinado al suministro de agua al sector occidental de Mérida desde del embalse de Proserpina, a 12 km de la ciudad.

El curso de agua discurría en su mayor parte excavado en la roca con una ligera pendiente. Para salvar desniveles más pronunciados se construyeron las arquerías. Aunque hoy día se ha perdido, el acueducto terminaba en la ciudad en un ninfeo como final monumental.

En la parte más cercana a la ciudad el acueducto debe salvar el desnivel creado por el río Albarregas, a lo largo de 830 metros. Es la parte más monumental conservada hoy día, y se compone de una serie de arquerías que descansan en grandes pilares llamados arcuationes. Todavía se conservan 73 pilares en diferentes estados de conservación. En su parte más elevada se llegan a alcanzar hasta los 25 metros.

El puente romano de Mérida

El puente romano de Mérida

Vista del puente romano de Mérida, con la Alcazaba al fondo. 

Con sus 790 m y 60 arcos sobre el Guadiana se le considera el puente romano más extenso de la antigüedad, creándose al mismo tiempo que se fundaba la ciudad.  Como capital de la provincia de Lusitania, Mérida era el punto de encuentro de numerosas vías romanas, y que debían cruzar el río por medio del puente. Estas vías comunicaban de oriente a occidente las ciudades de o Toledo, Zaragoza, Córdoba y Lisboa. Pero también comunicaba el sur de la península con el norte por medio de la conocida como Vía de la Plata.

La Alcazaba de Mérida

La Alcazaba de Mérida

Vista del interior de la alcazaba de Mérida. 

La alcazaba de Mérida es la fortificación musulmana más antigua de la Península Ibérica, y el monumento árabe más importante que hay que visitar en Mérida. Fue construida junto al puente romano en el año 835 por orden de Abderramán II. La finalidad de la construcción fue la de servir de bastión para el control de la población cristiana de la ciudad, que se había revelado en varias ocasiones contra la autoridad de los emires de Córdoba.

Con su perímetro de casi 550 metros, sus muros de 2,70 metros de grueso y 10 metros de altura y su aljibe interior, la alcazaba permitió mantener un gran número de tropas. La construcción se realizó con sillares de granito reutilizados de obras anteriores de los periodos romano y visigodo. Esto se puede apreciar fácilmente en el aljibe, cuya entrada está formada por dos pilastras visigodas decoradas con motivos vegetales.

Inscripción árabe de la Alcazaba de Mérida

Inscripción de la puerta de la Alcazaba de Mérida, conservada en la Iglesia de Santa Clara.

El acceso a la alcazaba de Mérida se realizaba por medio de una entrada flanqueada por dos torres unidas por un arco de herradura, en la que se encuentra la inscripción fundacional de la fortificación, en la que se puede leer:

En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. Bendición de Dios y Su protección para los que obedecen a Dios. Ordenó construir esta fortaleza y servirse de ella como refugio de los obedientes el emir Abd al-Rahman ben al-Hakam (glorifíquele Dios), por medio de su amil (arquitecto) Abd Allah ben Kulayb ben Talaba, y de Hayqar ben Mukabbis, su mawlà [y] Sahib al-bunyan (su liberto director de las obras), en la luna del postrer rabic del año doscientos veinte (abril del año 835 d.C.)


El Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

Interior del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

Sala principal del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida.

El museo puede remontar sus orígenes al siglo XVI, cuando los condes de la Roca comenzaron una importante colección epigráfica en su palacio. Con la llegada del siglo XVIII se crearon además colecciones arqueológicas, que fueron aumentando como consecuencia de la desamortización en el siglo XIX, y que se instalaron en la iglesia de Santa Clara. Dado que a lo largo del siglo XX quedó claro que el espacio de esta iglesia era insuficiente para almacenar la colección, en 1975 se decidió la construcción del actual museo.

Bultos y esculturas romanas en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida

Algunos de los muchos bustos romanos expuestos en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida.

La construcción del edificio del Museo Nacional de Arte Romano (MNAR) se inició en 1980 y recayó en el arquitecto Rafael Moneo, inaugurándolo en 1985 los reyes de España. Actualmente, el museo alberga más de 36.000 piezas. Pero también es un centro de investigación y difusión de la cultura romana, donde, además se llevan a cabo congresos, cursos y exposiciones.

La Iglesia de Santa Clara, hoy Museo de Arte Visigodo de Mérida

Altar visigodo en el Museo de Arte Visigodo de Mérida

Frontal de altar visigodo, conservado en la colección de la Iglesia de Santa Clara.

La iglesia de Santa Clara fue originalmente iglesia del convento del mismo nombre, fundada en 1602. Aunque el actual edificio es una de las mejores muestras del barroco en la ciudad de Mérida, es más conocido por ser la sede del Museo de Arte Visigodo de Mérida. En él se exponen algunas de las piezas más notables del periodo visigodo encontradas en la ciudad, entre las que destacan algunas importantes inscripciones como la dedicada a la consagración de la iglesia de Santa María. Pero también se encuentran algunas del periodo de dominación árabe, como la de la edificación de la alcazaba, de la que ya hemos hablado.

Otros monumentos de Mérida que hay que ver:

Si todavía deseas conocer más monumentos de Mérida y otros lugares de interés, a continuación te dejo un pequeño listado que puedes consultar:

  • La casa del Mitreo
  • El arco de Trajano
  • El acueducto de San Lázaro
  • La Basílica de Santa Eulalia y sus catacumbas
  • Las ruinas de las termas romanas de Mérida
  • La Plaza de España y el centro de Mérida
  • La Plaza de Toros de Mérida



Información de interés sobre los monumentos de Mérida

Tanto el Teatro y Anfiteatro Romanos, como la Alcazaba Árabe tienen los mismos horarios:

  • Del 1 de abril al 30 de septiembre: todos los recintos permanecen abiertos de 9:00a a 21:00.
  • Del 1 de octubre al 31 de marzo: todos los recintos permanecen abiertos de 9:00-18:30.
  • Los días 24, 25 y 31 de diciembre y el 1 de enero, todos los recintos permanecen cerrados.

El Museo Nacional de Arte Romano y la Colección Visigoda que se encuentra en la Iglesia de Santa Clara tienen los mismos horarios:

  • Del 1 de octubre al 31 de marzo: de martes a sábado de 9:30 a 18:30, y los domingos de 10:00 a 15:00.
  • Del 1 de abril al 30 septiembre: de martes a sábado de 9:30 a 20:00, y los domingos de 10:00 a 15:00.
  • Cerrado todos los lunes del año, 1 de enero, 1 de mayo, 24, 25 y 31 de diciembre y 2 festivos locales (1 de septiembre y 10 de diciembre).
David Sevillano

David Sevillano

Historiador y sinólogo. Me encantan los libros, viajar y todo lo relacionado con la China Antigua.

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