Si me dieran un único día para visitar una ciudad austrica, sin duda eligiría Salzburgo. Aunque no sea tan monumental como Viena, ni se encuentre en medio de los Alpes como Innsbruck, no tiene nada que envidiar a ninguna de ellas. Y es que Salzburgo tiene un encanto como ninguna otra ciudad de Austria. Acompáñame en este recorrido para descubrir qué ver en Salzburgo en un día (y si tienes la suerte de disponer de más tiempo para disfrutar esta bella ciudad, ¡pues mejor todavía!)

Por cierto, no dejes de visitar nuestro post sobre qué ver en Baviera, puesto que queda bastante cerca de Salzburgo y hay un montón de lugares interesantes para visitar.

Qué ver y hacer en Salzburgo en un día

Antes que nada, te dejo un listado de los mejores tours y actividades que se pueden hacer en Salzburgo. Si solo dispones de un día para visitar la ciudad, el free tour por Salzburgo suele ser una de las mejores opciones:

Nosotros tuvimos oportunidad de hacer el tour de Sonrisas y Lágrimas, ¡muy recomendable! 🙂

La fortaleza de Hohensalzburg, el impresionante castillo de Salzburgo

Vista del castillo de Hohensalzburg desde la plaza de la catedral

Comenzamos con el edificio más famoso de la ciudad de Salzburgo, como no podía ser de otra manera. Cumpliendo su misión defensiva, la fortaleza de Hohensalzburg se encuentra en lo alto de un risco, y es visible desde prácticamente cualquier parte de la ciudad. Para llegar hasta ella recomendamos usar el funicular de Salzburgo, ya que la subida se hace muy cuesta arriba y solo te la aconsejaría si estás verdaderamente en forma. El precio del funicular no es demasiado caro, y suele estar incluido en un pack con la visita al castillo. En la web oficial puedes consultar todos los precios.

La plaza del interior del castillo de Salzburgo

El castillo de Salzburgo es tan inmenso que en su interior alberga prácticamente una mini-ciudad, con su plaza, iglesia y otros edificios varios. Con la entrada a la fortaleza se disfruta de un recorrido por varias salas de exposiciones permanentes, con objetos de lo más variopinto. Destacan especialmente los instrumentos de tortura medieval, alguno de ellos bastante «peculiares» (no quiero hacer spoiler). Pero sin duda alguna, lo mejor del castillo son las impresionantes vistas en 360 grados de Salzburgo y alrededores:

Panorámica de la ciudad de Salzburgo, con la catedral en primer plano

Hacia el norte, por el lado desde el que se sube a la fortaleza, se puede ver una panorámica completa de la ciudad y el río Salzach. Destacan las torres de las iglesias, que como veremos después son unas cuantas y a cada cual más pintoresca. Más allá del río se puede divisar el palacio de Mirabel, la otra joya arquitectónica de la ciudad.

Hacia el otro lado, el sur, tenemos unas vistas muy diferentes, pero no menos espectaculares: el comienzo de los alpes austriacos.

Qué ver en Salzburgo: vista de los Alpes desde el castillo de Salzburgo

Por último, puedes reservar una romántica cena en el restaurante panorámico del castillo, con concierto de Mozart incluido. Eso sí, procura reservar con bastante antelación, ya que suele estar muy solicitado.

Reserva tu cena en el castillo

La catedral de Salzburgo

Fachada principal de la catedral de Salzburgo

La catedral de Salzburgo data del siglo XVII y es de estilo barroco. Se encuentra presidiendo el centro del casco histórico, por lo que no tiene pérdida. Por fuera seguramente no sea la catedral más bonita del mundo, ya que la fachada es algo sobria. Sin embargo, el interior está repleto de detalles y es digno de ser admirado. La cúpula destaca especialmente:

cúpula de la catedral de Salzburgo

La impresionante cúpula de la catedral de Salzburgo

La catedral se encuentra rodeada por tres plazas: Domplatz, Residenplatz y Kapitelpltaz. Cualquiera de ellas supone un lugar perfecto para descansar o tomar un helado en alguno de los puestos típicos.

El palacio de Mirabell y sus magníficos jardines

palacio de Mirabell, Salzburgo Austria

Que vér en Salzburgo: fachada lateral del palacio de Mirabell

El palacio de Mirabell es otra de las joyas por las que la ciudad de Salzburgo fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO allá por 1996. Se encuentra separado del casco histórico por el río Salzach. En cualquier caso, para llegar al palacio no hay que andar mucho, y el paseo resulta de lo más agradable. Si llegas a Salzburgo en tren es probable que sea lo primero que veas, ya que se encuentra muy cerca de la estación de Salzburgo.

En este palacio puedes disfrutar de una de las actividades imprescindibles de Salzburgo: escuchar un concierto de música clásica de Mozart y otros genios de su época. Te recomiendo reservar las entradas con antelación. Puedes consultar los precios y horarios a través de este enlace. 

El palacio Mirabell además alberga todo tipo de exposiciones, pero yo personalmente me quedo con un sus jardines, desde los cuales se tiene vista impresionante de la fortaleza de Salzburgo.

Vista de los jardines del palacio de Mirabell, con el castillo de Salzburgo al fondo.

Las pintorescas iglesias de Salzburgo

Paseando por el centro de Salzburgo uno se encuentra con multitud de iglesias. Cada una de ellas tiene su propio estilo, a cada cual más peculiar. Lo mejor de todo es que no hay que pagar por acceder a ninguna de ellas. Por fuera las iglesias de Salzburgo destacan por sus elevadas torres, pero lo mejor sin duda está en el interior, así que no dejes de acceder a ellas.

A continuación te muestro las tres iglesias de Salzburgo que más nos gustaron:

La Colegiata de San Pedro (Stiftskirche Sankt Peter)

La estupenda bóveda de la Stiftskirche Sankt Peter.

Esta iglesia se encuentra muy cerca del cementerio de Salzburgo y es de estilo barroco tardío o rococó. A algunos les parecerá un tanto recargada, pero a mí personalmente me encanta y probablemente sea mi iglesia preferida de todas las que tuvimos la oportunidad de visitar en Salzburgo.

La Iglesia de la Universidad (Universitätskirche)

El blanquísimo interior de la Universitätskirche, en Salzburgo

A la iglesia de la Universidad de Salzburgo se accede por la plaza la que da nombre, Universitätsplatz. Por fuera es bastante grande y resultona, aunque no llama especialmente la atención. Eso sí, cuando accedes al interior alucinas (literalmente): todos los elementos decorativos, bóvedas, paredes etc. son de color blanco nuclear. Y cuando digo todos, me refiero a TODOS. La imagen en conjunto es sobrecogedora, y la sensación de frío en el interior se multiplica por diez (especialmente si la visitas en meses fríos, como hicimos nosotros). Para mí sin duda es una de los lugares imprescindibles que ver en Salzburgo por su originalidad.

La Iglesia Franciscana de Salzburgo (Franziskanerkirche)

Las hermosas bóvedas de la iglesia Franziskanerkirche.

La tercera iglesia en discordia que te recomiendo visitar es la Iglesia Franciscana. Se encuentra justo en frente de la catedral de Salzburgo, así que llegar a ella tampoco es complicado. Al igual que pasaba con las otras iglesias, el interior es espectacular. De estilo radicalmente opuesto a las anteriores, las peculiares bóvedas del interior confieren a la iglesia un aspecto casi extraterrestre.

Y con esto terminamos esta pequeña sección dedicada a las mejores iglesias que hay que ver en Salzburgo. ¡No dejes de visitarlas! 🙂

El cementerio de Salzburgo

Vista del cementerio de Salzburgo.

El cementerio de Salzburgo es otra de las gratas sorpresas que ver en Salzburgo. Es bastante pequeñito y nosotros llegamos a él casi de casualidad, así que no te despistes si quieres visitarlo (la entrada es gratuita). Se encuentra a los pies del peñón sobre el que se levanta el castillo de Salzburgo. Sobre la propia roca hay grutas en las que han excavado algunas tumbas y nichos.

En el cementerio hay también una pequeña iglesia, pero cuando nosotros fuimos estaba cerrada. Las lápidas y tumbas están muy bien cuidadas. Sobre cada tumba hay plantadas flores muy variopintas, lo que convierte al cementerio en un hermoso jardín. Sin duda, un lugar tranquilo por el que merece la pena dar un paseo.

La casa natal de Mozart

Fachada principal de la casa de Mozart.

Aunque no tuvimos la oportunidad de visitarla por falta de tiempo, me veo obligado a mencionar la casa donde nació el famoso compositor austriaco. Y es que hablar de Austria o Salzburgo es hablar de Mozart. Está siempre omnipresente por todas partes: estatuas, tiendas de recuerdos o pastelerías. Si tienes la oportunidad de visitar la casa de Mozart no dudes en dejar un comentario con tu opinión al respecto, así sabremos si la visita merece la pena visitarla 🙂

El Salzach, el río de Salzburgo

El río Salzach, con el castillo de Salzburgo al fondo.

El río de Salzburgo es en realidad un afluente del río Eno, el cual a su vez desemboca en el Danubio. Siempre resulta agradable pasear a lo largo de sus orillas, especialmente si hace buen tiempo. Es bastante habitual ver a los lugareños tomando el sol en el césped.

Uno de los puentes sobre el río Salzach es famoso por la cantidad de candados que tiene enganchados en las barandillas. Es costumbre que las parejas dejen un candado con sus respectivos nombres, como muestra de su amor eterno. Een muchas ciudades europeas esta práctica está prohibida, pero en Salzburgo no.

Lo mejor que hay que ver en Salzburgo: sus calles

Vista de una calle de Salzburgo, con los famosos letreros.

Y no puedo despedir este post sin hablar de las hermosas calles de Salzburgo. Perderse por esta pequeña ciudad es lo mejor que uno puede hacer, ya que en cada esquina te puedes encontrar con detalles sorprendentes. Pequeñas iglesias, torres esbeltas o los propios carteles de los comercios son algunos de los hermosos detalles con los que Salzburgo sorprende a sus visitantes. La calle de Getreidegasse (en la foto de arriba) es una de las más pintorescas.

Salzburgo es una ciudad pequeña que puedes recorrer en un sólo día. Es una de las más hermosas del centro de Europa, así que no dejes de visitarla en tu viaje a Austria 🙂

Cómo llegar a Salzburgo

Salzburgo cuenta con su propio aeropuerto internacional, aunque pocas ciudades cuentan con vuelos directos a esta ciudad. Por ello, tu mejor opción es volar a otra ciudad cercana y luego tomar un tren. En cualquier caso, mi consejo es que compares en webs como Skyscanner los mejores vuelos a Salzburgo, ya que a menudo hay ofertas que salen muy bien de precio.

COMPARAR VUELOS

Desde la ciudad de Múnich se tarda relativamente poco en llegar a Salzburgo, en torno a 1 hora y 45 minutos en tren. Desde Viena se tarda algo más, 2 horas y media, pero merece la pena el trayecto. Nosotros hicimos el recorrido ida y vuelta en el mismo día, y es el mejor recuerdo que nos llevamos de Austria con diferencia.

¡Hasta pronto Salzburgo, volveremos!

Dónde alojarse en Salzburgo: los mejores hoteles

Si finalmente optas por pasar la noche en esta hermosa ciudad, la oferta de hoteles de Salzburgo es bastante amplia, pese a ser un destino relativamente pequeño.

A continuación te dejo los dos hoteles de 3 estrellas mejor valorados en Booking, ambos a un tiro de piedra del centro histórico:

Si puedes pagar un poco más, estos tres hoteles de 4 estrellas están en pleno centro de la ciudad y tienen aún mejores valoraciones (por encima del 9):

Por último, te dejo también las últimas ofertas de Booking en Salzburgo:

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Nacho Boza

Nacho Boza

Nacho Boza, arquitecto reconvertido al marketing digital. Mi dos pasiones son viajar y la cultura japonesa.

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