La Abadía de Melk se encuentra junto a la ciudad del mismo nombre, en pleno valle del Wachau (Baja Austria). Su posición estratégica en la margen derecha del río Danubio permitió que Melk se desarrollara económica y culturalmente desde muy temprano. Por su valor cultural y artístico, la abadía benedictina de Melk, de marcado estilo barroco, ha sido reconocida como el monumento más representativo de la región de Wachau, y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La abadía de Melk y todo su entorno es sin duda en una de las mejores excursiones desde Viena, por lo que si te encuentras por la capital austriaca desde aquí te animamos a que te acerques a visitarla. Tampoco podemos dejar de recomendarte la estupenda ciudad de Salzburgo, a la que ya le dedicamos una entrada en nuestro blog.

Cómo llegar a Melk desde Viena

El monasterio de Melk se encuentra a 88 km desde el centro de Viena. Aunque puede hacerse el viaje en coche en algo más de una hora, también se puede hacer el trayecto en tren, una opción siempre más económica.

Desde la Estación Central de Viena hasta la estación de Melk el trayecto dura aproximadamente 1 hora y 13 minutos, y tiene un coste de unos 10,60€. Una vez allí se puede ir andando hasta la entrada de la Abadía en unos diez minutos.

Vista exterior de la Abadía de Melk en Austria

Vista exterior de la espectacular abadía de Melk. 

Excursión desde Viena a la Abadía de Melk

En Civitatis organizan una excursión de un día a la Abadía de Melk y todo el magnífico entorno del valle del Wachau, totalmente en español. Si vas entre abril y octubre la visita incluye además un estupendo recorrido en barco por el río Danubio 🙂

Abadía de Melk: precios y horarios

Si prefieres ir por tu cuenta, la entrada a la abadía de Melk incluye la visita a los jardines del monasterio con el pabellón barroco y el bastión norte con el mirador al Danubio (la terraza panorámica puede estar cerrada en caso de mal tiempo).

Horario de verano (entre abril y octubre): de 9:00 a 17:30h.

Horarios de invierno (entre noviembre y marzo): la visita solo posible mediante visitas guiadas de 11:00 a 14:00h


Precios de las entradas a la abadía de Melk:

  • Adultos: 12,50 €
  • Entrada familiar tipo 1 (solo uno de los padres, con uno o más hijos hijos de hasta 16 años): 12,50 €
  • Entrada familiar tipo 2 (ambos padres, con sus hijos menores de 16 años): 25 €
  • Estudiantes: 6,50 €

En el caso de las visitas guiadas, el coste supondría 2€ adicionales por persona. 

Qué ver en Melk: de turismo por la ciudad

Melk es la pequeña población austriaca en la que se encuentra el monasterio benedictino que lleva el mismo nombre. Entre los elementos más destacables de la ciudad se encuentra el edificio del Forsthaus, que alberga los archivos de la ciudad y la oficina de información turística. Desde aquí se accede a la calle Viena,  que lleva directamente a la Plaza del Ayuntamiento o Rathausplatz.

Plaza de Rathausplatz en Melk, Austria

Uno de los edificios en la plaza del ayuntamiento de Melk

A la izquierda del ayuntamiento está el antiguo edificio de Lebzelterhaus, que data de 1657 y que hoy en día es una farmacia. La fuente del mercado Kolomanbrunnen es un regalo de la abadía a la ciudad, y se encuentra en el centro de la Rathausplatz. En la parte superior de la fuente se puede ver la estatua de San Colmano, un religioso irlandés muerto en Austria.

Fuente y plaza de Rathausplatz en Melk, Austria

La fuente de la plaza Rathausplatz de la ciudad de Melk.

Desde la plaza del ayuntamiento se puede ir dando un agradable paseo hasta la entrada a la Abadía de Melk, aunque hay que subir una pequeña cuesta, eso sí.

Historia de la Abadía de Melk

El origen de la abadía

Aunque las primeras noticias documentadas de Melk son medievales, muy probablemente donde se asienta la actual abadía ya hubo en época romana un fuerte militar. Pero al menos desde el gobierno del margrave Leopoldo I, a finales del siglo X, existía en la Melk una comunidad sacerdotal. Fue sin embargo el margrave Leopoldo II quien tomó la decisión de fundar un monasterio sobre la roca de Melk. Así, el 21 de marzo de 1089, el margrave llevó al abad y a los monjes benedictinos de Lambach hasta el nuevo monasterio en construcción en Melk.

Manuscrito medieval en la Abadía de Melk, Austria

Uno de los manuscritos conservados en el museo de la Abadia de Melk.

Dado que el monasterio era una fundación del propio margrave, desde 1122 se escindió de la jurisdicción del obispado de Passau, subordinándose al Papa directamente. Aunque muy probablemente el monasterio recibiera donaciones por parte de la Casa de Babenberger, los documentos que se conservan hoy día posiblemente sean falsificaciones medievales para legitimar la posesión de algunas tierras.

La reforma monástica de la abadía de Melk

El monasterio de Melk tuvo su propia escuela, documentada desde el año 1160. Entorno a ésta se desarrolló un scriptrium, o sala de escritura, del que se conservan algunos manuscritos ilustrados del siglo XIII. Lamentablemente, el 14 de agosto de 1297 se declaró un terrible incendio que arrasó el monasterio por completo, incluida la biblioteca, destruyendo la mayor parte de las fuentes y documentos anteriores a esa fecha.

Relicario de marfil en la Abadía de Melk, Austria

Relicario de marfil del siglo XIII del monasterio de Melk.

Aunque el incendio estuvo a punto de acabar con el monasterio, con la llegada en 1306 del abad Ulrich II, se inició la reconstrucción de las dependencias privadas. Gracias a que en 1362 se depositó en el monasterio una reliquia de la Veracruz, se inició un proceso de recuperación. Pero a pesar de esto, a comienzos del siglo XV el monasterio estaba endeudado y la disciplina monástica se había roto.

Sin embargo, poco después del concilio de Constanza, y con el nuevo abad Nikilaus Seyringer en 1418, Melk volvió a convertirse en un lugar de estricta disciplina. Junto a este auge reformista, Melk mantuvo una estrecha colaboración con la Universidad de Viena, convirtiéndose así en un importante centro cultural. La mayor parte de los manuscritos que conserva la biblioteca son de este periodo.

Reformas y transformación de la abadía

Con el inicio del siglo XVI comenzó un largo periodo de decadencia, pues el monasterio se vio afectado por las guerras contra los otomanos que arrasaron Austria. Así pues, en 1566 sólo quedaban ocho miembros en la congregación, y el monasterio estuvo al borde de la disolución. Pero el abad Urban Perntaz realizó una serie de reformas que atrajeron a nuevos monjes. Estas reformas también permitieron que con posterioridad se pudiera financiar la construcción barroca actual.

Fachada del ala imperial de la Abadía de Melk en Austria

La fachada exterior del gran ala imperial de la Abadía de Melk.

En el año 1701 el joven abad Berthold Dietmayr inició las obras de reforma de todo el conjunto de edificios que componían el monasterio de Melk, a cargo del arquitecto Jacob Prandtauer. Aunque las obras concluyeron en 1736, dos años después un nuevo incendio dañó gran parte del monasterio y fue necesario realizar una nueva reconstrucción. Durante este periodo la abadía destacó principalmente a nivel musical, contando entre sus músicos con alumnos de Hayden.

Del Josefinismo al siglo XX en la abadía de Melk

En 1783 el emperador José II cerró la escuela de teología del monasterio, y ordenó que ésta solo se impartiera en el Seminario General de Viena. Dos años después, el emperador prohibió la elección del abad, quedando vacante hasta hasta su muerte en 1790.

Emperador José II del Sacro Imperio Romano Germánico

Retrato del emperador José II.

Las guerras napoleónicas pusieron en algún aprieto económico al monasterio, hasta que en 1848 se compensó a la abadía por la perdida de sus señoríos. Esta compensación se empleó en la renovación del complejo monástico.



Con la anexión de Austria a la Alemania nazi, el monasterio estuvo a punto de ser cerrado, quedando casi intacto salvo por el saqueo de parte de sus bienes. Desde entonces se han realizado varias renovaciones en las fachadas, patios y bastiones. Dado que actualmente una de las fuentes de ingresos más importantes del monasterio es el turismo, gracias a las excursiones organizadas desde Viena, se ha instalado un aparcamiento de bicis y consignas para el equipaje.

El exterior de la abadía de Melk

La entrada y la fachada de la abadía de Melk

Entrada a la abadía monasterio de Melk

El acceso principal al monasterio de Melk

La entrada al monasterio de Melk se realiza por el lado más oriental, donde se ubica la puerta principal de acceso. Terminada en 1718, la puerta se encuentra flanqueada por dos bastiones. Desde esta entrada se accede al patio delantero y la recepción, donde se venden las entradas.

Tras la entrada se encuentra la fachada oriental, con aspecto casi de palacio. Desde el balcón principal los abades solían saludar a sus invitados. Las estatuas que flanquean el balcón representan a San Pedro y San Pablo. En el gran frontón de la fachada oriental aparece el lema Absit gloriari nisi in cruce («Pero lejos esté de mí el glorificarme sino es en la cruz, Gal.6.14»), que alude a la reliquia de la Veracruz conservada en la abadía.

Fachada principal de la Abadía de Melk en Austria

La hermosa fachada oriental del monasterio de Melk. 

Una vez que se ha cruzado la fachada oriental, se accede a una gran plaza conocida como Prälatenhof o “Patio del prelado” que está presidida por una gran fuente central. Desde la entrada de esta gran plaza se puede contemplar toda la fachada principal del patio, que mantiene una estructura simétrica y armoniosa. Esta fachada está presidida al fondo por la vista de la cúpula de la iglesia y por las pinturas barrocas de Franz Rosenstingl, que tratan el tema de las virtudes cardinales.

Patio del prelado o Prälatenhof en la Abadía de Melk, Austria

El gran patio Prälatenhof de la abadía de Melk, con la cúpula de la iglesia al fondo.

Uno de los elementos más destacados y reconocidos de la abadía es la galería exterior, que une el ala imperial con la biblioteca. La galería bordea por el exterior la hermosa fachada de la iglesia. Desde esta galería hay unas magníficas vistas del Danubio, sin duda uno de los puntos fuertes de la visita.

Galería exterior de la Abadía de Melk en Austria con vistas al río Danubio

La galería exterior de la abadía, con vistas al río Danubio

El interior de la abadía de Melk

El Ala Imperial y el Museo

Desde el lateral izquierdo del patio se accede a la imponente Kaiserstiege o escalera del emperador, que conduce directamente al Kaisertrakt o Ala Imperial del monasterio. Esta parte de la abadía estaba destinada a acoger a los miembros de la familia imperial cuando visitaban el monasterio. La escalera está ricamente decorada con estucos, frescos y dos esculturas alegóricas de la Constancia y la Fortaleza, lema del emperador Carlos VI del Sacro Imperio Romano Germánico.

Kaiserstiege o escaleria imperial de la Abadía de Melk

Escalera imperial de la Abadía de Melk.

El Kaisergang o ala imperial tiene una extensión de 196 m de longitud, ocupando la mayor parte del sector sur del monasterio. Las paredes están decoradas con retratos pintados en el siglo XVIII de todos los gobernantes austriacos. Aunque salvo dos habitaciones, la decoración original se ha perdido. Este ala alberga además el Museo de la Abadía de Melk, con antiguos manuscritos y otros objetos litúrgicos interesantes.

Chimenea de cerámica en la Abadía de Melk

Una chimenea de cerámica en el Ala Imperial de Melk

La gran sala de mármol de la Abadía de Melk

Sala de Mármol de la Abadía de Melk

La espectacular sala de mármol de la Abadía de Melk. 

La gran Sala de Mármol se encuentra anexa al ala imperial. Este gran salón se concibió como una sala de banquetes para los invitados seculares de la abadía, en especial los miembros de la familia imperial. El nombre de la sala se debe a que se encuentra decorada con mármol, traído expresamente desde Salzburgo.



Sobre las puertas de la sala se pueden leer dos lemas en latín provenientes de la Regla de San Benito:

  • Hospites tamquam Christus suscipiantur: los invitados deben ser recibidos como Cristo
  • Et omnibus congruus honor exhibitor: y con todo el debido honor expuesto

Por su parte, el techo está decorado con un gran fresco de 1731 que representa a Atenea y a Hércules. Se trata de una alegoría de la dinastía Habsburgo, que gobernaban por medio de una combinación necesaria de sabiduría y fuerza.

Frescos de la Abadía de Melk

El fresco de la gran sala de mármol de Melk. 

La biblioteca de la Abadía de Melk

Después de la colegiata, la biblioteca es la segunda sala más importante de un monasterio. La biblioteca de Melk se divide en dos salas principales, la mayor de las cuales está decorada con un fresco de carácter espiritual. Se trata de una alegoría de la fe rodeada de las cuatro virtudes, en contraposición al que aparece en el Salón de Mármol.

En la parte superior hay dos salas de lectura a las que no se permite el acceso del público.

Biblioteca de la Abadía de Melk

Interior de la biblioteca de la Abadía de Melk.

La biblioteca de Melk alberga aproximadamente 1800 manuscritos desde el siglo IX y unos 750 incunables. En total conserva alrededor de 100.000 volúmenes, entre los que en 1997 se descubrió un fragmento del siglo XIII del Cantar de los Nibelungos.

La Colegiata de la Abadía de Melk

El exterior de la colegiata

La iglesia colegiata del monasterio de Melk o de San Pedro y San Pablo, es considerada una de las iglesias barrocas más bellas de Austria.

Fachada de la iglesia colegiata de la Abadía de Melk

Fachada de la iglesia de la Abadía de Melk.

La fachada está decorada con esculturas de San Pedro y San Pablo, y sobre la puerta el Arcángel Miguel a la izquierda, y un ángel guardián a la derecha. Por su parte, el frontón está compuesto por una gran escultura de Cristo resucitado flanqueado por dos ángeles. Después del gran incendio de 1738, se tuvieron que reconstruir los campanarios que flanquean la fachada de la colegiata.

El interior de la colegiata

La iglesia colegiata se compone de una bóveda de cañón con capillas laterales y una gran cúpula de 64 m de altura. El espectacular interior, de estilo barroco, fue ricamente decorado con pan de oro, estuco y mármol, siguiendo los diseños y sugerencias del arquitecto Antonio Beduzzi.

Vista del interior de la iglesia de la Abadía de Melk

Altar y púlpito de la iglesia de la Abadía de Melk.

El tema central del altar mayor es la despedida de los apóstoles Pedro y Pablo. Según la leyenda, fueron sacados de las mazmorras el mismo día para su ejecución. Una gran corona de oro sobre ambos santos indica su martirio. Los dos apóstoles están rodeados por esculturas de profetas del Antiguo Testamento. Por encima de todo el conjunto aparece Dios el Padre entronizado.

Frescos de la iglesia de la Abadía de Melk en Austria

Frescos de la iglesia de la Abadía de Melk (foto: Uoaei1)

Los frescos de la cúpula representan el Jerusalén Celestial y la Trinidad, rodeados de los apóstoles, la Virgen y otros santos. Por su parte, los frescos de la nave están decorados con alegorías y la vía triunfal de San Benito en su ascenso al Cielo.



Los dos altares del crucero están relacionados simétricamente entre sí, y están dedicados a los dos santos principales del monasterio, San Koloman y San Benito. El altar del lado izquierdo se encuentran las reliquias de San Koloman, y en el altar derecho se encuentra un cenotafio de San Benito.

Por último, el púlpito dorado es una obra del escultor Peter Widerin. Las esculturas que aparecen en la cubierta representan el triunfo de la iglesia sobre la herejía.

La Abadía de Melk en Austria
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David Sevillano

David Sevillano

Historiador y sinólogo. Me encantan los libros, viajar y todo lo relacionado con la China Antigua.

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