Adentrarse en el antiguo templo de Apolo en Delfos es sumergirse en las profundidades de la antigua Grecia, donde el mito se entrelaza con la realidad. Este yacimiento arqueológico, fechado en el siglo IV a.C., no solo es una obra maestra arquitectónica dórica, sino que también sirvió como sede del oráculo más famoso de la antigüedad. La estatua de Apolo, el Omphalos y el tesoro de los atenienses despiertan la imaginación, evocando siglos de peregrinaciones en busca de respuestas. Además de su significado histórico y cultural, el templo de Delfos se encuentra enclavado en el monte Parnaso que, con sus profundas gargantas, añade un encanto paisajístico único. Desde la majestuosidad del templo hasta las vistas del valle, este rincón sagrado ofrece una experiencia que trasciende el tiempo, donde la historia, la cultura y la belleza natural convergen para revelar los misterios y la grandeza de la antigua civilización griega.

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Historia del templo de Delfos

El templo de Delfos, uno de los yacimientos arqueológicos más venerados de la antigua Grecia, hunde sus raíces en la mitología y el culto al dios Apolo. Según la leyenda, Delfos fue elegido por Zeus como el centro del mundo, y por ese motivo se marcó el lugar con una piedra conocida como omphalos o “el ombligo del mundo”. Por su parte, el mito une a Apolo con el santuario en el momento en el que el dios mató a la serpiente pitón en este lugar. Según el mito, esta serpiente habría perseguido a la madre del dios cuando esta estaba embarazada de él, y en venganza Apolo le dio caza hasta matarla con su arco y estableció Delfos como un sitio sagrado para su propio culto. De esta forma, Apolo desplazó el culto que reinaba en el lugar a la diosa Gea (la Tierra).

El templo dedicado a Apolo fue construido en el siglo VII a.C., pero alcanzó su apogeo en el siglo VI a.C. Durante esta época, Delfos emergió como el oráculo más influyente del mundo antiguo, atrayendo a visitantes de todas partes de Grecia y de otras muchas partes del Mediterráneo. Los peregrinos llegaban con todo tipo de preguntas, desde decisiones políticas hasta asuntos personales, y creían que las respuestas eran comunicadas por Apolo a través de sus sacerdotisas, conocidas como las pitias.

Hasta donde se sabe, las pitias, imbuidas por vapores tóxicos que emanaban de la montaña, entraban en trance, comunicando con la divinidad que les profetizaba las respuestas a las preguntas planteadas por los peregrinos. La fama del oráculo, considerado el más prestigioso del mundo antiguo, alcanzó su apogeo en el siglo VI a.C. junto con los Juegos Píticos.

Los Juegos Píticos, se celebraron en Delfos cada cuatro años en honor a Apolo ininterrumpidamente entre el 595 a.C. y el siglo IV d.C. Se trataron de unas competiciones panhelénicas, cuyos concursos musicales, poéticos, gimnásticos e hípicos atraían a peregrinos y participantes de toda Grecia. Considerados sagrados, los Juegos Píticos no solo promovían la excelencia física y artística, sino que también fortalecían la unidad cultural helénica al reunir a diversas ciudades-estado en un espíritu de competencia y adoración a Apolo, consolidando así el prestigio de Delfos en el mundo antiguo.

El declive de Delfos comenzó en el siglo IV a.C. con la invasión de Filipo II de Macedonia y su hijo Alejandro Magno. Aunque el sitio continuó siendo visitado, su influencia política y religiosa disminuyó. En el siglo II a.C., Delfos fue saqueado por los romanos y más tarde, durante la persecución de los cristianos en el siglo IV d.C., el templo fue cerrado definitivamente.

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1. El Tholos de Delfos

Esta construcción se encuentra en la falda del monte Parnaso y fue erigida en el siglo IV a.C., es una estructura de planta circular rodeada por columnas corintias. Aunque su propósito exacto se desconoce, se sabe que estaba dedicado a Atenea Pronea. Su arquitectura distintiva, de la que solo quedan en pie tres columnas, la convierte en una de las atracciones más fotografiadas de Delfos.

2. Tesoro de los Atenienses

El Tesoro de los Atenienses es una estructura única que data del siglo VI a.C. Este edificio de planta rectangular servía como un santuario para albergar ofrendas y tesoros votivos dedicados por los atenienses al dios Apolo. Construido en mármol pentélico, su fachada cuenta con esculturas de mármol que representaban escenas mitológicas y eventos históricos. La estructura, aunque parcialmente reconstruida, destaca por su ornamentación detallada, la gran cantidad de inscripciones y su importancia como testimonio de la riqueza cultural y el fervor religioso de los atenienses.

3. La Estoa de los Atenienses

La Estoa de los Atenienses en el Templo de Delfos, Grecia, era una estructura porticada construida entre el 478 y el 470 a.C. por los atenienses como un regalo a Delfos tras las guerras médicas. Se apoyaba en el basamento del templo de Apolo, y era un edificio de gran importancia tanto religiosa como política. Con una longitud de aproximadamente 40 metros, presentaba una serie de columnas jónicas de mármol pentélico que sostenían el techo y albergaba numerosas obras de arte y tesoros procedentes de las victorias navales de los atenienses y dedicados a los dioses como muestra de su devoción y agradecimiento.

4. Columna serpentina

Esta columna de bronce estaba formada por tres serpientes enroscadas, sobre cuyas cabezas se encontraba un trípode. La columna y el trípode se entregaron en el 478 a.C. como ofrenda después de la derrota del ejército persa en Platea. Actualmente, en Delfos hay una réplica, dado que la original fue trasladada por Constantino I al hipódromo de Constantinopla, donde todavía se encuentra. Si bien la columna se encuentra fragmentada, y el trípode se ha perdido, una de las cabezas de las tres serpientes se encuentra actualmente en el Museo Arqueológico de Estambul.

5. Altar de Quíos

El Altar de Quíos, se encuentra frente al templo de Apolo, fue erigido después de que se reconstruyera el templo en la década de 330 a.C. con la intención de sustituir un altar más antiguo. Construido con un núcleo de piedra caliza revestido de losas de mármol azulado, su mesa de ofrendas era de mármol blanco y los sacerdotes probablemente accedían a ella mediante una escalera. Poseía elementos decorativos en espiral que adornaban su parte superior, y estaba coronado por un cimacio. El altar fue financiado y dedicado por el pueblo de Quíos, como lo evidencian sus inscripciones. Estudios recientes sugieren que el monumento data posiblemente de después de 246/245, cuando Quíos se unió a la liga religiosa anfictiónica.

6. El Templo de Apolo

El Templo de Apolo en Delfos, erigido en el siglo IV a.C., es una de las maravillas arquitectónicas que de la antigua Grecia. Se encuentra en una terraza en las faldas del monte Parnaso, rodeado por el imponente paisaje montañoso. La ubicación panorámica del templo ofrecía vistas impresionantes del valle circundante, añadiendo un componente estético a su significado religioso y cultural.

De estilo dórico, el edificio está compuesto por columnas elegantes y un friso decorado, es un ejemplo característico de la simetría y equilibrio de la arquitectura clásica griega.

En su interior, se encontraba la estatua de oro y marfil de Apolo, venerada como la divinidad solar y profética. La atmósfera del templo, imbuida de misticismo, atraía a peregrinos en busca de respuestas y consejos del oráculo.

El templo de Apolo no solo servía como un centro espiritual, sino que también fue el epicentro de los Juegos Píticos.

7. Teatro de Delfos

El teatro de Delfos se asienta en las laderas del monte Parnaso, es una joya arquitectónica que se remonta al siglo IV a.C. Este antiguo teatro griego se conserva bien, lo que proporciona una experiencia única con su ubicación escénica y su diseño semicircular que aprovecha las vistas del valle circundante.

Con capacidad para albergar a cinco mil espectadores, el teatro fue el escenario de representaciones teatrales y eventos musicales durante los Juegos Píticos.

8. Estadio de Delfos

El Estadio de Delfos, se encuentra a mayor altura que el templo de Apolo y en el margen noroeste del recinto. Fue construido en la segunda mitad del siglo IV a.C., es una muestra de la importancia del deporte y es el estadio antiguo mejor conservado de Grecia. Este estadio albergaba competiciones atléticas durante los Juegos Píticos, atrayendo a atletas de diversas ciudades-estado. La pista mide 178 metros de longitud.

9. Fuente de Castalia

La Fuente de Castalia, en las faldas del monte Parnaso cerca del Templo de Delfos, es un sitio mitológico y sagrado en la antigua Grecia. Según la leyenda, esta fuente era asociada con las musas y confería poderes proféticos a quienes bebían sus aguas, de ahí que las pitias realizaran sus abluciones en ellas antes entrar al templo para entrar en contacto con Apolo. Igualmente, los visitantes acudían a Castalia para purificarse antes de ingresar al templo y recibir las profecías del oráculo. Su conexión con la mitología, su ubicación pintoresca y las creencias espirituales hacen de la Fuente de Castalia un componente esencial en la visita al templo de Delfos.

10. Museo Arqueológico de Delfos

El Museo Arqueológico de Delfos alberga un tesoro invaluable que da vida a la rica historia del Templo de Delfos. Entre las piezas del museo se pueden destacar 10 por su importancia y belleza y que convierten al museo en un centro de especial importancia para disfrutar del arte de la antigua Grecia.

Qué ver en el Museo Arqueológico de Delfos

1. El Omphalos

Es un cilindro tallado que representaba el ombligo del mundo, según la mitología griega, y simbolizaba la conexión de Delfos con lo divino. El original se encontraba en el interior del templo de Apolo.

2. La Esfinge de Naxos

Es una escultura imponente, datada entre el 575-560 a.C., que decoraba la entrada del templo. Fue una ofrenda de los habitantes de la isla de Naxos al templo. Originalmente se encontraba sobre una columna de capitel jónico.

3. El Auriga de Delfos

El auriga es una escultura de bronce de un auriga victorioso, datado en el 475 a.C. y conmemora la victoria del tirano Polizalo de Gela en las carreras de cuadrigas de los Juegos Píticos. Aunque en origen la escultura del autriga se encontraba sobre una cuadriga, esta se ha perdido casi en su totalidad.

4. Los Kuroi de Delfos

Los kuroi unas estatuas de hombres jóvenes, son representaciones clásicas de la belleza arcaica (ss. VIII-VI a.C.).

5. Las korai de Delfos

Las korai son las representaciones de mujeres jóvenes  realizadas durante el periodo arcaico. Entre las korai del museo destacan las cariátides del tesoro de los sifnios.

6. El Friso del tesoro de los sifnios

Estos frisos decoraban el tesoro de los sifnios construido aproximadamente en el 525 a.C. Los bajorrelieves cuentan historias de Heracles y Apolo y la batalla entre Aquiles y Memnón en la guerra de Troya.

7. Escultura crisoelefantina de Apolo

Se trata de una representación escultórica de tamaño natural en marfil y oro que representa a Apolo sedente datada en el siglo VI a.C.

8. Escultura crisoelefantina de Artemis

Es la representación de la hermana melliza de Apolo, también datada en el siglo VI a.C. Fue hallada en 1939 junto a la escultura de Apolo y a otra en peor estado de conservación que representaba a Leto, madre de Apolo y Artemis.

9. Columna de las danzantes

Esta columna representa a tres jóvenes agrupadas a una estructura esculpida en un tronco de Acanto. Hallada en Delfos, se cree que se erigió para conmemorar las festividades en honor al dios Dioniso entre los siglos V-IV a.C.

10. La Estatua de Antínoo

Esta escultura es un retrato de Antínoo, el joven amante del emperador Adriano. Su expresión serena y detalles refinados la convierten en una obra maestra de la escultura romana en Grecia.

Cómo llegar a Delfos, Grecia

Para los viajeros actuales, llegar al Templo de Delfos es un proceso relativamente sencillo pero emocionante. Desde Atenas, la forma más común de llegar es en coche, con un viaje de aproximadamente 2 horas. La carretera serpenteante que sube por las montañas ofrece vistas espectaculares y una experiencia única.

Aquellos que prefieren el transporte público pueden tomar un autobús desde la estación de autobuses de KTEL en Atenas. Los servicios de autobuses son frecuentes y proporcionan una opción conveniente para aquellos que no desean conducir. También es posible contratar un tour desde Atenas, que proporcionará no solo el transporte, sino también una guía experta que enriquecerá la experiencia con información histórica y cultural.

Una opción más aventurera es tomar el tren desde Atenas hasta la ciudad de Livadia y luego continuar en autobús hasta Delfos. Este itinerario puede llevar más tiempo, pero ofrece una perspectiva diferente del paisaje griego.

Para aquellos que dispongan de más tiempo, es recomendable alojarse en la propia ciudad de Delfos, desde donde en coche se puede ir la pequeña y bella ciudad portuaria de Galaxidi en poco más de media hora en coche.

 

David Sevillano

David Sevillano

Historiador y sinólogo. Me encantan los libros, viajar y todo lo relacionado con la China Antigua.

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